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El derecho procesal se define como un procedimiento conformado por diversos preceptos legales que dan curso al proceso. El proceso se presenta como el mecanismo ideal para solventar y concluir todas las disputas de índole jurídica. El proceso tiene una labor importante cuando ocurre una violación flagrante de la ley o existe una discordancia entre lo que ésta establece y el dictamen realizado. Esta necesidad de ampararse y de solventar la insatisfacción requiere de un proceso para cesar el conflicto.

Existen tres tipos de soluciones para resolver una disputa o conflicto:

– La autotutela: es una medida personal que comprende hacer justicia por cuenta propia, normalmente, es prohibida y solo se ampara el legítimo derecho a la defensa… como también el derecho a realizar huelgas y protestas.

– La autocomposición: también llamada renuncia al conflicto. Es la dimisión parcial o total de las demandas interpuestas por la parte agraviada.

– El proceso: este procedimiento lleva el conflicto o inconformidad ante un tribunal imparcial, al cual deben someterse. Cuando hablamos de inconformidad es debido a que pueden seguir surgiendo conflictos de dictámenes realizados por otras instancias. Estas inconformidades pueden ser introducidas como amparo ante instancias jurídicas de mayor envergadura.

El derecho procesal está compuesto principalmente por normas jurídicas instrumentales. En sí es un derecho instrumental, con el cual se busca generar la tutela obligatoria de las partes que dirimen un conflicto. El derecho procesal se conforma por tres conceptos básicos, que son los siguientes:

– La jurisdicción: es la labor que ejercen objetivamente los tribunales durante el transcurso de un conflicto. Los tribunales tienen la labor de tratar el asunto que genera el conflicto y luego emitir un veredicto al respecto. Los tribunales, adicionalmente, deben garantizar que se ejecute la sentencia prevista para el conflicto.

– La acción: es la medida, amparo o causa justa por la cual el afectado insta al tribunal a que se pronuncie sobre su asunto y tome acciones pertinentes a su caso. Mediante la acción, el tribunal deberá otorgar una tutela apropiada, justa y efectiva para la resolución del conflicto.

– El proceso: es el mecanismo por el cual se otorga una solución jurídica a los asuntos en disputa. El proceso se presenta como un ente legal y autónomo, que ejerce en tercera persona sobre la resolución de las disputas jurídicas, y su sentencia debe ser cumplida obligatoriamente.

En Pastor Callejo Abogados contamos con toda la experiencia necesaria para representar y respaldar tu posición jurídica ante un conflicto legal. Nuestro equipo profesional se especializa en diversas ramas del derecho jurídico y te garantizará una gestión apropiada al dirimir tus conflictos jurídicos.