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Desde hace miles de años el ser humano se interesó en aplicar un castigo a los comportamientos contrarios al correcto funcionamiento de la sociedad. No obstante, estas primeras formas de contraponer el crimen a su pertinente castigo se contaminaban continuamente con crueldad y venganza por parte del ejecutor. Las penas eran, en muchas ocasiones, desproporcionadas. Hoy en día, para castigar los actos criminales tenemos el derecho penal.

El derecho penal es la rama del derecho que regula la facultad sancionadora del Estado. Es decir, cuando un sujeto o institución son acusados de cometer algún tipo de delito, éstos son sometidos a diferentes procesos de defensa para determinar si son culpables o no y determinar así sus correspondientes penas.
Como curiosidad, el primer código penal tan y como lo entendemos hoy apareció hace casi 1.800 años. Su autor fue Hammurabi, rey de Babilonia. En este texto se reconocían tres estamentos sociales (esclavos, subalternos y hombres libres) y se establecían diferentes tipos de penas según la clase al que perteneciese la víctima.

Calumnia, amenaza y coacción

La calumnia es, junto con la injuria, uno de los dos delitos contra el honor. El Código Penal la define como “la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad”. Si bien el acusado quedará exento de pena alguna si demuestra el delito que imputa, toda calumnia será castigada con penas de prisión de hasta dos años.

En el ámbito penal, amenazar es exteriorizar un propósito de causar mal a la víctima, sus familiares o a otras personas con las que el sujeto esté relacionado. Así pues, para penar al infractor es suficiente que la llegue a considerar como real la amenaza de recibir el mal.

Por último, la coacción es obligar a otra persona a hacer algo que no desea o impedir que realice algo no prohibido. La coacción supone un atentado contra la libertad de otra persona. La ley castigará al infractor según la gravedad de la coacción.

Un equipo a su servicio

El objetivo principal del derecho penal es fomentar el respeto de nuestros bienes jurídicos: la vida, la salud, la libertad, el patrimonio. Nuestro bufete ofrece asistencia y asesoramiento en la defensa de los derechos desde hace veinticinco años. Disponemos de abogados penales con una amplia experiencia a la hora de tratar los delitos de calumnia, amenaza y coacción.