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Las llamadas capitulaciones matrimoniales constituyen un contrato de índole jurídica mediante el cual los cónyuges se someten a un determinado régimen económico para regir su matrimonio.

En este sentido, el régimen económico matrimonial será el estipulado por los cónyuges en capitulaciones, con sujeción siempre a las normas imperativas que establece el Código Civil. En defecto de capitulaciones, dicho régimen será, con carácter general, el de la sociedad de gananciales, salvo en determinados Comunidades Autónomas donde el régimen legal supletorio es el de separación de bienes.

Requisitos para otorgar capitulaciones

Las capitulaciones matrimoniales pueden otorgarse antes o durante el matrimonio. En el caso de otorgarse antes del matrimonio, quedarán sin eficacia si este no se celebrase en el plazo de un año. Posteriormente a la celebración del matrimonio, los cónyuges podrán modificar las capitulaciones cuantas veces lo entiendan necesario.
Para que tengan validez, las capitulaciones matrimoniales y sus eventuales modificaciones han de figurar en Escritura Pública otorgada ante Notario. La falta de este requisito formal determina la nulidad de las capitulaciones.

No es necesario, en cambio, que se dé publicidad registral a las capitulaciones. Así, la inscripción de estas en el Registro Civil es un acto voluntario, no obligatorio. Eso sí, las capitulaciones solo podrán oponerse frente a terceros de buena fe si constan en el Registro. En otro caso, los pactos contenidos en ellas no tendrán eficacia frente a terceros distintos de los otorgantes.
Otro requisito para otorgar capitulaciones matrimoniales es que los cónyuges tengan la necesaria capacidad jurídica para obligarse. De ahí que no puedan otorgar capitulaciones matrimoniales los menores de edad que no estén emancipados ni los que hayan sido declarados incapaces.

Contenido de las capitulaciones matrimoniales

Las capitulaciones matrimoniales han de señalar, en primer lugar, el régimen al que se somete el matrimonio, ya sea el de gananciales, el de separación de bienes o el de participación. Podrán, además, establecerse pactos que alteren el contenido de tales regímenes, como por ejemplo asignar a determinados bienes el carácter de privativos o gananciales.
Además de tales aspectos relacionados con el régimen económico, las capitulaciones matrimoniales pueden contener otro tipo de pactos y estipulaciones, tales como pactos sucesorios, establecimiento de donaciones, incluso medidas a adoptar en previsión de una futura ruptura matrimonial.

Este principio de libertad de pactos solo está restringido en principio por los límites que señala el artículo 1328 del Código Civil, que vendrían a ser el respeto a la ley, a las buenas costumbres y a la igualdad de derechos entre los cónyuges. La vulneración de estos límites implicaría la nulidad de las capitulaciones.